domingo, 26 de abril de 2026

Del cantil de mi pupila.









 Del cantil de mi pupila..

(Romance)


Ya va escampando diluvios

del cantil de mi pupila,

y la escarcha atemperando

las candelas en que ardía.

En el roto en que mi frente

supuraba la cal viva,

anidaron esta noche

dos morenas golondrinas.

​Al cenagal del recuerdo

le brotó una rosa albina,

y el alba esparció en mi almohada

mil nacaradas esquirlas.

Tras este abril tenebroso

del que se mueren los días,

puede ser que alivie mayo

mi deambular por la ortiga;

mas los augurios de sangre

no vaticinen la mía.

​Ya no malmuero de noche

con la conciencia encendida,

ya no malvivo entre limbos

con la mirada marchita,

ni el impostado semblante

me desdibuja sonrisas,

con el corazón zurcido

a retales de alegría.

​¡Que de querer no se muere!

¡Por momentos se me olvida!

¡Que va escampando el torrente

del cantil de mi pupila!


Luis Delamar.

Pero te has ido



PERO TE HAS IDO


Como Tomás, amor, sin fe, yo hurgué en tu llaga;

y sin fe, quise, amor, palpar tu sentimiento;

temiendo zozobrar,  amor, cual quien naufraga

por no temer a Dios, amor, ni al mar, ni al viento. 


Hoy te he perdido, amor, y así el azar me paga

por acallar tu amor, amor, cada momento,

por no cantar mi amor, amor, mi voz se traga

lo que luego vomita, amor, como un lamento.


Hoy te quise decir "amor", pero te has ido,

y tras perder tu amor, amor, más me enamoro.

Si a bordo de un poema, amor, ya me despido 


que salga de mi boca, amor, dulce y sonoro,

aquel rogado "amor" que le negué a tu oído 

y en cada verso de hoy, amor, repito y lloro.


Luis Delamar.

Al sabor de un minuto



 AL SABOR DE UN MINUTO 


No sé cuanto de ti en esta tarde entierro,

de tu anverso de luz, de tu envés de carbón,

de caricias de gasas en palabras de hierro...

de una angosta cadena de mullido eslabón.


Al sabor de un minuto de tu boca, me aferro, 

abrochado a una diosa del más duro algodón,

mas tu brillo de mayo de mi octubre destierro,

a la par que la cana me enreda la razón.


Cuando el abrazo espera sin esperanza alguna

agonizante el labio frente al suspiro preso,

cuando la niebla enturbia la esplendorosa luna,


cuando el amor se oculta por entre el humo espeso...

una chispa rebelde seduce a la fortuna

y retoña una llama al soplido de un beso.


Luis Delamar.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Calle abajo, calle arriba

(Pintura de Jim Daly)

Calle abajo, calle arriba
(Romance)


Por la calle del pozuelo
andan dos niños soñando;
ella soñó un lazo verde,
él, con la que sueña el lazo;
y la sueña calle arriba,
y la anhela calle abajo
y el soñador, a su puerta
soñando soñó su paso,
y hasta soñando le dijo
su tan soñado, te amo...
en sueños, tan solo en sueños
se atrevió a decirlo el labio.
Por las sendas de mi infancia
hoy desandaba mis pasos,
y tras la verde cancela 
donde espigaban los nardos,
allá donde el techo herido
dotó de morada al pájaro,
quise esbozarle un "te quiero"
que le adeudaba de antaño.
Hoy, con el rizo de nube,
hoy, con el cutis de esparto,
con la llaga que a la carne
suele infligirle los años,
calle abajo, calle arriba
van dos niños de la mano.

Luis Delamar


miércoles, 13 de septiembre de 2017

Allá donde la sal preñó a la roca.

(Pintura de Adamow Alexis)

     
Allá donde la sal preñó a la roca


Por la quebrada donde el sueño pena
volví a prenderme anoche de tu mano;
 la playa y tú, y el paso tan liviano
que no quedaron llagas en la arena.

Vano el abrazo, el mar, la luna plena,
los cristales de luz, tu tacto… vano;
vano el placer que con soñarte gano
y vano el llanto tras la vana escena.

Tornará con las luces mi agonía
al mar que cada noche nos convoca;
te volveré a esperar un nuevo día,

y allá donde la sal preñó a la roca,
junto a un lecho de algas, niña mía,
liberaré tu nombre de mi boca.




viernes, 10 de junio de 2016

Hoy te lloro estos versos

(Pintura de Magritte)




Hoy te lloro estos versos


Aquí están, viejo mío, los versos que te debo.
Se figuró el olvido que a nuestro amor vencía;
no supo que tus pliegues en mis espejos llevo
y en la voz, tu palabra, hilvanada a la mía.

¡Hoy te lloro estos versos, y a tus limbos elevo
la emoción que a mi boca tu garganta exprimía,
la pasión de una sangre que en mis cauces renuevo:
tu sangre de salmuera, clavel y bulería!

¿Que no estás, quién lo dice? ¡Que te palpe en mi escama,
que te mida en mis pasos, que extirpe mis cristales
y los prenda en tus cuencas, que escudriñe esta rama

que tu savia contagia a sus nuevos varales!
Tu recuerdo, mi dote; tus tizones, mi llama.
Dos sorbitos de tiempo en dos copas iguales



viernes, 18 de marzo de 2016

Me vestiré de pájaro

Ribera y parque. El Puerto de Santa María
Rafael Tardío

  1. Me vestiré de pájaro
  2. (Soneto en alejandrinos y rima continua)






    Me vestiré de pájaro en un sueño cualquiera
    en el que la nostalgia me anegue el pensamiento;
    me vestiré de pájaro… mas sin volar siquiera
    aliviaré mi sombra y me asiré del viento.


    Mas donde el viento peina salitre en la ribera,
    donde recluso el mosto ondula en el sarmiento
    y acharolada el alba tatúa la palmera,
    entornaré mis alas y buscaré aposento.


    Si con soñar pudiese izarme al firmamento,
    navegaré a la casa donde mi luz primera,
    al sur que ungió mi boca con su moreno acento, 
     al parque en que estrenara mi infante compañera…
  3. Mas si el sueño quisiere, descansaré un momento
  4.  y abrazaré a la madre que en el recuerdo espera.