Viento de estero (Soneto de la luz)
Hoy me ha besado el sol; se hizo azulina
la mañana sin más. Sin darme cuenta
fue amainando en la noche la tormenta
que de boiras tintó mi alma marina.
Hoy declamó el jilguero en la colina
trinos de alborear, de jara y menta.
Hoy la fortuna, niña, se alimenta
del crisol que en mi verbo se adivina.
Mas te escribo otra vez, te sueño, y quiero
que en mi rima tu albor se manifieste
como el pulso del más audaz bolero,
cual un salmo que mi pasión orqueste.
Tu nombre retornó, viento de estero:
perfumado, tenaz, claro y celeste.
Luis Delamar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario