viernes, 21 de junio de 2013

La puerta del alba

La puerta del alba.
(Soneto en tridecasílabos)


Quiso el diablo indultarme de aciaga condena
y me dijo al oído: ¡Levanta, camina!,
rescaté mi cadáver de aquella letrina
y vestí el crisantemo de blanca azucena.

Huracán me pensaba, yo, duna de arena
un halcón me creía, mas fui golondrina;
resultó ser melaza la amarga quinina
y un liviano rasguño mi horrenda gangrena.

Cuantas veces la puerta del alba se atora
o no acierta la llave con su cerradura,
o no hallamos la lezna que el marco taladre,

y no vemos el labio que nos enamora
ni la risa de un hijo tan párvula y pura
ni la mano de un hada con rostro de madre.











5 comentarios:

  1. Cuántas veces andamos ciegos, sin ver que la magia está en nuestro camino..Maravilloso soneto, querido amigo

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  2. Preciosos versos de elegancia y arte, J Luis!
    Los ojos a veces deambulan ciegos sin ver ni atisbar la luz del alba.
    Abrazos y mi enhorabuena por tus letras, amigo!

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  3. Muchas veces se agota, muchas…
    Y nos quedamos perdidos, sin saber entrar ni salir…
    Precioso, como todo lo que escribes.
    Un beso desde Logroño.

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  4. Hermoso soneto en tridecasílabos anapésticos de elevada factura y un lirismo excepcional. Da gusto ver cómo las palabras alcanzan un vuelo poético diferente e inusitada en la versatilidad semántica de tus versos.
    ¡Gracias por este momento de inolvidable poesía!

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