La copla y el viento
Mi copla no tiene dueño
porque mi copla es de aire
y el aire va y se la lleva
cuando de mi boca sale.
Hilvanados de la mano
cual si fueran dos amantes
el viento la pone guapa
peinándola en los trigales,
y en su vuelo la perfuma
entre adelfas y azahares.
Fíjate canoro verso
el sol lo rubio que nace
y los madroños de lumbre
que por los mares esparce,
cuan solita está la roca
anhelando el oleaje.
El loco céfiro lleva
a mi copla por el parque
mientras sube las enaguas
a las niñas por las calles,
y le silba pasodobles
al fresquito del estanque.
Mas cuando se hace la sombra
en su soplo me la trae
y la cobija en mi sueño
a que en mi sueño derrame,
la inspiración cosechada
en los brazos del levante.
Mañana con los albores
cuando la luna se escape,
pondré otra copla en mi boca
para que el viento la cante.
mañana y cada día no olvides de bendecirnos con el aire de tus coplas
ResponderEliminarGracias, mi querida María del Carmen, por tu preciada presencia en mis modestas letras.
ResponderEliminarBesos, amiga.